Mares que se navegan en barcos,
mareo. Dolor de cabeza que me navega.
Frente que golpea tu sonoro adiós,
retumbos, retumban mi oido.
Sangre que se escurre de mis ojos,
sangran calor y agonía. Sangrados.
Calma que me entrega el tiempo,
después de no escucharte.
Tiempo que me fatiga, arde.
Camino, caminan tu sombra y
tu voz. Dando pasos fuertes,
suenan de nuevo tus palabras de adiós.
Fuerza que me falta, falacia.
Me sobra, me entreno. Fuerza
que te falta, falacia, me lastimas.
Fútil es mi sufrimiento, disfrutas.
Pasión de nuestra piel, apasionada.
Sucede al dolor de nuestras almas desgarradas.
Desgarro de amor sin dejarnos,
curando nuestra piel lastimada.
Paradójico como siempre el adiós,
en nosotros se sucede con encuentros.
Ola de sentimientos, graznidos de pasión,
que curan nuestras almas, curándolas.
Augusto Bautista Candulo (ABC)