lunes, mayo 15, 2006

El adiós eterno

Mares que se navegan en barcos,
mareo. Dolor de cabeza que me navega.
Frente que golpea tu sonoro adiós,
retumbos, retumban mi oido.

Sangre que se escurre de mis ojos,
sangran calor y agonía. Sangrados.
Calma que me entrega el tiempo,
después de no escucharte.

Tiempo que me fatiga, arde.
Camino, caminan tu sombra y
tu voz. Dando pasos fuertes,
suenan de nuevo tus palabras de adiós.


Fuerza que me falta, falacia.
Me sobra, me entreno. Fuerza
que te falta, falacia, me lastimas.
Fútil es mi sufrimiento, disfrutas.

Pasión de nuestra piel, apasionada.
Sucede al dolor de nuestras almas desgarradas.
Desgarro de amor sin dejarnos,
curando nuestra piel lastimada.

Paradójico como siempre el adiós,
en nosotros se sucede con encuentros.
Ola de sentimientos, graznidos de pasión,
que curan nuestras almas, curándolas.

Augusto Bautista Candulo (ABC)

1 comentario:

veritush dijo...

arriba el animo amigo!

deben haber cobardes leyendo sus lineas, ya que no dejan comentarios!



podria promocionarlo en algun diario o algo asi... =P

en cuanto tenga tiempo voy a leer su blog, señor candulo, ya que disfruto de sus lineas...

siga escribiendo y pensando. siga haciendo patria!

como digo en mi blog: "haga patria: sea culto!"

un besaso en la mejilla derecha, como es lo habitual en las buenas costumbres citadinas porteñescas


saludos!