Pocas cosas logran estimularme.
Levemente, levantar el folículo,
de la piel al cielo, el pelo y mi alma.
Inundado de penas entretejo en tus anhelos,
historias mágicas en las que dejas de ser,
mendiga, mendigando y te hago dueña…
patética, soñando y muriendo de pena.
Destejo mis vivencias y busco
el instante que me volvió mágico,
varita, paloma, galera, chantada…
Me pierdo entonces para siempre.
El camino se abre entre la tierra
y el cielo, horizonte eterno.
Iracundo despliego mis alas
deshojadas, pegamento y plumas.
Augusto Bautista Candulo (ABC)
1 comentario:
Es muy tierna la poesía... Creo que debo tomarme más tiempo para leer tus escritos, y dejame decirte que me encanta que escribas y plasmes en las hojas, con las palabras que te surgen, esa sensibilidad masculina pocas veces exhibida. Gracias por compartir conmigo esta porción de tu vida! Mariana Simone (o Maru, como prefieras)
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